Sobre la relación América Latina-Estados Unidos (1823-1914)

OCCIDENTALIZACION, IMPERIALISMO, GLOBALIZACION: HERENCIAS COLONIALES Y TEORIAS POSTCOLONIALES (clic)
WALTER D. MIGNOLO
El proceso de occidentalización a partir de finales del siglo xv legó a la historia cultural de lo que se conoce hoy como América Latina una preocupación particular: hasta dónde Latinoamérica es parte de Occidente; es el extremo occidente o un espacio donde lo occidental es lo extraño frente a los legados de las culturas Amerindias y Africanas. El sentimiento de pertenecer o no a Occidente, de pertenecer más o menos, varía según las regiones culturales y la trayectoria étnica y social de los grupos humanos y las personas. Las trayectorias son diferentes también en los Andes, Mesoamérica y el Caribe. Durante el siglo XIX el proceso de occidentalizaci6n generó la Doctrina Monroe y con ella una conciencia “americana” del Hemisferio Occidental, que si bien no fue abrazada por todos, tuvo sin embargo impacto político y entusiastas defensores. A mediados del siglo XX, el debate adquirió un nuevo carácter y una nueva dimensión en la medida en que la pregunta fundamental pasó a explorar el lugar de América en la historia, teniendo en cuenta los sucesivos procesos de expansión imperial (España y Portugal, primero, Francia e Inglaterra después), trazando las diferencias entre la América del Sur y la del Norte, las cuales comenzaron a separarse hacia principios del siglo XX, cuando el impulso imperial de Estados Unidos desplazó la “fraternidad” americana presupuesta en la Doctrina Monroe, enfatizó la política de la ubicación (“locación”) geo-cultural y, con ella, las variables de raza y género.

El canal de Panamá: un estudio en derecho internacional y diplomacia (clic)
Libro de Harmodio Arias

Estados Unidos y su posición en la Guerra de Independencia de Cuba, 1868-1878: el reconocimiento de beligerancia (clic)
Mª DOLORES DOMINGO ACEBRÓN
La expansión de Estados Unidos había sido uno de sus puntos claves desde su constitución como nación. En el proyecto de Confederación del mes de julio de 1776, John Dikinson había propuesto delimitar las fronteras por el Occidente. Siendo rechazada cuando George Washington, hablaba de Estados Unidos como un “Imperio naciente” y después un “Imperio incipiente”. Los presentimientos de grandeza como expone Niall Ferguson quedaban en evidencia cuando William Henry Drayton, como presidente de la corte suprema de Carolina del Sur decía: “…y así de repente ha surgido en el mundo un nuevo imperio llamado Estados Unidos de América que tan pronto empiece a existir atraerá la atención del resto del Universo”. Sin duda alguna su impronta se dejó sentir en todo el mundo, Estados Unidos compró su imperio. Así se desprende de la relación que ofrece Richard. B. Morris sobre los territorios que adquirió Estados Unidos desde 1803 hasta 1898.

Acerca de historiadeamericalatina

Profesor de Historia de América Latina Universidad Iberoamericana Campus Santa Fe Ciudad de México
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